LEA AQUI EL TEXTO COMPLETO DE LA ORDENANZA Nº 11622/2011.-
AUTORIZAN ENVENENARNOS
La obligación básica de los Concejales de una ciudad es legislar para defender el interés de los ciudadanos que habitan en ella, en el cumplimiento de este cometido administran una herramienta poderosa: las Ordenanzas, que tienen como objeto crear marcos de convivencia que garanticen el respeto por el mejor interés de las mayorías ciudadanas.
En el cumplimiento de esta responsabilidad delegada es donde depositamos, ó no, la confianza en nuestros representantes, porque es necesario sacrificar la conveniencia de los pocos en homenaje al interés de los muchos.
Un caso que ejemplifica claramente lo dicho es el de las fumigaciones dentro del ejido urbano: los límites de la ciudad, (y es necesario que así sea), alcanzan no solamente las zonas urbanizadas sino las periurbanas que tienen como destino la recreación y la expansión de la misma ciudad. Muchas veces estas áreas plantean un conflicto de uso, donde colisionan el interés privado y el interés del conjunto social.
La Justicia con un abundante número de fallos recientes prohíbe lisa y llanamente la fumigación en zonas urbanizadas por las temibles consecuencias de estos productos en los seres vivos, primordialmente los seres humanos. Especialmente de aquellos productos que engañosamente son llamados de baja toxicidad.
En el día lunes 31/10, como habitualmente nos ocurre en FUNDAVIDA recibimos la denuncia de ciudadanos que habitualmente realizan ejercicios en el Parque Unzué, por la presencia del punzante olor en el ambiente de los productos tóxicos utilizados para fumigar en la agricultura.
Puestos a averiguar nos enteramos con mucha indignación que el Concejo Deliberante sancionó la ORDENANZA Nº 11622/2011.-EXPTE.Nº 4472/2011-H.C.D. en la que se habilita al Club Hípico a fumigar el predio de su concesión.
Leyendo el texto de la ordenanza, nos enteramos además, que en forma absolutamente irresponsable se los habilita a utilizar un producto de “baja toxicidad”, sin especificar cual es el tóxico empleado.
¿A criterio de quien queda decidir que es de “baja toxicidad”?
¿De Monsanto?
También nos preguntamos si se avisó a la población (mucha gente camina de mañana muy temprano por esa zona), si se avisó al puesto de ventas de comestibles y demás que funciona frente al Club Hípico, si se taparon los tanques de agua y demás precauciones, si se tomaron recaudos con la fauna que habita en la zona de la laguna y demás, si se alertó a personal municipal de realiza tareas de mantenimiento del Parque, si hay un período permanencia del producto donde se deba tomar recaudos.
Incluso leyendo el texto de la ordenanza, no se aclara que es por única vez ( lo es ?) porque pareciera que la autorización es abierta para cuantas veces quieran fumigar.
Es en estas circunstancias cuando los ciudadanos que esperamos ser protegidos por los legisladores sentimos una impotente indefensión por la subordinación de estos a las intenciones de los intereses sectoriales que toman decisiones en su beneficio propio a costa del beneficio de todos. Esta convalidación hecha por quienes deberían defendernos nos llena de zozobra e indignación.
Pero esto lamentablemente en muchos casos no se concreta.
Para que sirve consagrar normas si luego son autorizadas a no ser cumplidas por sus propios diseñadores y custodios.
En el caso de las fumigaciones con productos químicos tóxicos dentro del ejido urbano esto es especialmente grave, porque a lo que se esta autorizando es a, eventualmente, envenenar a los ciudadanos que son víctimas involuntarias de estas acciones.
No podemos tampoco dejar de señalar el alto valor simbólico, que tiene el hecho que en el mismo salón en que el Dr. Andrés Carrasco expuso sus investigaciones y denuncias sobre las manipulaciones que se hacen con estos peligrosísimos productos, llamados por quienes ganan dinero con ellos de “baja toxicidad”, se aprobó su utilización dentro del ejido urbano de nuestra ciudad.
En FUNDAVIDA nos sentimos alarmados por esta irresponsabilidad de nuestros legisladores que primero otorgaron estrado al Dr. Carrasco y ahora, consagran excepciones a las normas que ese cuerpo diseñó y consagró en función de los estudios que este investigador realizó, confirmando la peligrosidad de estos venenos.
Las Ordenanzas están para ser cumplidas, sobre todo cuando esta en juego la salud de los ciudadanos, y si nuestros Concejales quieren ser respetados por sus representados tienen que hacer honor a los compromisos asumidos y no autorizar excepciones a las normas que resguardan los derechos de las mayorías.
Queremos hacer público nuestro firme rechazo y repudio a esta Ordenanza y ratificar nuestro compromiso de denunciar estas situaciones que autorizan vía medidas extraordinarias liberar al ambiente, donde pasean y descansan masivamente nuestros copoblanos, substancias que entrañan gran peligro para los seres humanos.
FUNDAVIDA exige la inmediata derogación de la ORDENANZA Nº 11622/2011.-EXPTE.Nº 4472/2011-H.C.D
2 Comentarios »
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muy bien, como siempre FUNDAVIDA
Como siemore FUNDAVIDA toma posición en hechos controversiales poniendose del lado de la gente.
Es increible lo que ha hecho el Consejo Deliberante de la ciudad, sobre todo teniendo en cuenta la enorme responsabilidad como testigo que ha adquirido esta ciudad en los problemas ambientales.
Es un caso típico en que los que dicen representar a los ciudadanos no lo hacen y por el contrario traicionan los mandatos delegados.
Bien por FUNDAVIDA, no hay que aflojar ni abajo ´el agua, aunque vengan degollando.