El legislador Blanco, Rodrigo Goñi (Alianza Nacional), al referirse a la empresa instalada en Fray Bentos (UPM, ex Botnia) “contamina” y remarcó “muchachos, que no les quede la menor duda”.
“Que Botnia contamina… no tengan dudas”. Así de determinante se expresó el diputado uruguayo Rodrigo Goñi (Alianza Nacional), ante un grupo de estudiantes que presenciaban un charla brindada por legisladores de ese país en el Liceo Carlos Vaz Ferreira, en la vecina ciudad de Salto. Al profundizar sobre la cuestión medioambiental, Goñi incluso desnudó que la cervecería argentina Quilmes estaba interesada en la adquisición del manantial de la fábrica salteña Urreta, pero la operación no prosperó por la contaminación que genera “los productos químicos y agrotóxicos que son utilizados en el cinturón hortifrutícola” de la vecina orilla.
La charla brindada en el colegio de Salto tenía como objetivo que los legisladores nacionales hicieron una perspectiva a futuro, sobre algunos aspectos relacionados al cuidado del medio ambiente.
Fue allí donde el legislador al referirse a la empresa instalada en Fray Bentos (UPM, ex Botnia) “contamina” y remarcó “muchachos, que no les quede la menor duda”.
La cervecería Quilmes
Pero el legislador blanco reveló un hecho hasta ahora poco conocido y es que según informó, “no hace mucho tiempo atrás”, la empresa cervecera Quilmes, la más importante de Argentina en su rubro, “estuvo interesada en comprar el manantial (de) Urreta donde estaba ubicada el Agua Salto”.
Sin embargo, denunció que “no lo hizo porque los productos químicos y agrotóxicos que son utilizados por los productores que integran el cinturón hortifrutícola” de Salto, “terminan contaminando todo el ambiente y sobre todo el agua del manantial”. Por eso fue que “los empresarios argentinos desistieron de la operación ya que no quieren tener un manantial contaminado”.
Destacando que en ese sentido, las “actitudes de los hombres” pueden ser “muy dañinas para el medio ambiente” y entonces tenemos que tener “mucho cuidado con lo que hacemos”.
Ratificación
Tras semejantes declaraciones, periodistas del diario El Pueblo (Salto) consultaron al al diputado Goñi sobre estas aseveraciones, quien ratificó las mismas y puntualizó que en el caso de Quilmes, la empresa cervecera argentina decidió “no invertir” en nuestro medio atendiendo al posible problema de contaminación que podría haber en los próximos tiempos tras el avance del uso de agrotóxicos en la zona del cinturón hortifrutícola de Salto.
El diputado quiso dejar en claro que su intención “no es causar alarma pública” sino “crear conciencia” acerca de que “toda intervención del hombre en la naturaleza, genera una alteración de la misma y por ende contribuimos a la contaminación del medio ambiente”.
El propio medio uruguayo señala que la instalación de la pastera ha generado el mayor conflicto diplomático que haya tenido Uruguay con la República Argentina. Donde el vecino país “ha negado el hecho que la empresa de producción de pasta de celulosa genere problemas ambientales por un impacto negativo de su funcionamiento”, pero que “el diputado blanco controvierte este aspecto y afirma sin tapujos que el humo que emite su chimenea es contaminante”.

