PROFESIONALES DE UNER PIDEN MEDIDAS URGENTES CON AGROTÓXICOS
Un subtítulo en una nota de FUNDAVIDA (La insoportable levedad de los Ingenieros de la UNER), desnudó públicamente un secreto a voces:
Que la Universidad Nacional de nuestra provincia esta en deuda con su ciudadanía en el tema de referencia.
UNER tiene varias facultades vinculadas a esta problemática: Ciencias de la Alimentacion, Agropecuarias y Bromatología.
A pesar de esto, esta casa de estudios nunca se ha pronunciado públicamente frente al grave problemas de la contamiación con agrotóxicos.
En la nota mencionada, se aludía a una investigación presentada en Gualeguaychú, por Ings.Agrónomos de UNER de Paraná, donde se aseveraba que en la provincia no existían casos probados de intoxicaciones humanas por el uso de pesticidas.
A raiz de la evidente falsedad de esta afirmación se desató un debate público, sobre la complicidad de profesionales e instituciones oficiales con los modelos productivos que estan impulsando las multinacionales que controlan los agronegocios en Argentina.
Pero una declaración del Grupo de Estudio del Proyecto de Extensión “Por Una Nueva Economía, Humana y Sustentable”(UNER), que presentó notas a los Diputados y Senadores Provinciales, Ministro de la Producción, Ministro de Salud y Gobernador de la Provincia, en las que se denuncia la situación de emergencia en el uso de agroquímicos y solicitan –en algunos casos- se tomen medidas concretas y en otros se habiliten los espacios para el debate, reivindica a sectores independientes y comprometidos de esta casa de estudios..
Preocupados por las consecuencias del uso de agroquímicos, en el marco del mencionado Proyecto un grupo interdisciplinario de profesionales, docentes y estudiantes, estudian y desarrollan actividades, ampliamente difundidas, sobre esta problemática, algunas desde hace varios años. Además, desde el mes de abril pasado, se trabaja en varias líneas de estudio, debate y difusión vinculadas a la problemática del modelo de los agronegocios.
Como fruto de ello, elaboraron meses atrás un documento con reclamos de cambios urgentes a la normativa nacional y provincial que regula la aplicación de los agrotóxicos, y lo presentaron a los organizadores de una audiencia pública realizada recientemente en la Cámara de Diputados de la Nación, para debatir el tema.
También se participó del “I ENCUENTRO NACIONAL DE MEDICOS DE PUEBLOS FUMIGADOS”, jornadas que se desarrollaron en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba los días 27 y 28 de agosto, del cual surgió un llamado dramático a la inmediata suspensión de las pulverizaciones.
El Grupo interdisciplinario analiza críticamente un modelo de producción agropecuaria, que desde la década de los 90 tiene un crecimiento sostenido, mayor rentabilidad con escaso riesgo y mínimo trabajo, además de la siembra de soja transgénica con un aumento en pocas campañas en forma exponencial.
Detallan como otro resultado de esta actividad, los “efectos colaterales” del modelo de producción vigente, que son el grave daño a la salud de las personas, constatado por numerosos profesionales: “médicos, nutricionistas, biólogos, bioquímicos, científicos e investigadores, quienes con esfuerzo y valentía, vienen denunciando un sinnúmero de cánceres, leucemias, malformaciones y afecciones graves a causa del vertido –siempre en aumento-, de agroquímicos en los ecosistemas”.
Esa práctica, absolutamente admitida, no se limita a la producción agraria industrial o de gran escala (como la soja), también son regados con químicos muy tóxicos los cordones frutihortícolas de nuestras ciudades. Y los costos sanitarios, ambientales y sociales que van dejando un tendal de víctimas, además de alentar un sistema productivo altamente dependiente de los vaivenes externos.
En el comunicado, el Grupo formula la alternativa de un modelo productivo sustentable, que recupere la diversidad productiva y la soberanía alimentaria, como contracara de un modelo que beneficia principalmente a grandes empresas proveedoras, comercializadoras y a productores (sean estos propietarios, arrendatarios o pooles de siembra), con ganancias a corto plazo, dinero efectivo o divisas.
También, solicitan a las autoridades provinciales la declaración de una emergencia en el uso de agroquímicos; la prohibición de realizar aplicaciones de agrotóxicos a menos de 800 m de toda vivienda y escuela rural; la prohibición de aplicar agroquímicos en las costas de ríos y arroyos a menos de 800 m; prohibición de aplicación de todo producto tóxico en la producción de alimentos que pongan en peligro la salud de la población. Además, se reclama una inmediata vigilancia epidemiológica; fuertes sanciones para los infractores, un riguroso monitoreo y una mayor información que sea accesible a toda la comunidad.
