CRONICA DE UN FUMIGADO
La historia de un entrerriano, destrozado por los agrotóxicos
Me llamo Fabián Carlos Tomasi, tengo 44 años, nací el 03 de enero de 1966 en Basabilbaso, un pueblo chico de Ente Ríos, que tuvo su esplendor cuando era el centro de las comunicaciones regionales de ferrocarril
Soy diabético, insulino dependiente, y esta enfermedad fue un agravante de una afección laboral que contraje y que me tiene actualmente prácticamente inmovilizado de la cintura hacia arriba
En la década del 90 pasada, trabaje en forma discontinua, unos cinco años en una empresa de fumigaciones.
Mis tareas eran la de apoyo terrestre, preparando productos y banderillero en las aplicaciones de campo de distintos agrotóxicos.
En ese tiempo, la empresa que me empleaba, la mayor parte del tiempo como trabajador no registrado “en negro” como habitualmente se dice, no nos proveía de protecciones de ningún tipo, ni mascaras, ni ropa adecuada ni guantes para no tomar contacto con los productos que se aplicaban.
Ni tampoco nos dieron la posibilidad de asistir a algún curso que nos preparara para los peligros que enfrentábamos con este trabajo.
Cuando empecé a sentir las dolencias que finalmente me invalidaron y provocaron mi jubilación por enfermedad en razón de:” enfermedad crónica derivada de la exposición a agrotóxicos” ya era tarde.
Posteriormente y gracias aun programa de televisión de la Capital Federal, La Liga, tome contacto con personas muy solidarias, Norma Tenaglia, abogada de San Lorenzo, Santa Fe, Guillermo Torres, un sociólogo del que nos hicimos muy amigos y el Dr. Jorge Kaczewer que se hicieron cargo del tratamiento que logró controlar mi caída y me ha permitido seguir vivo y recuperar minimamente algunas funciones orgánicas.
Sin ellos estaría seguramente muerto.
Sigo siempre la página de FUNDAVIDA en internet y en ella he tenido especial atención al debate que se desarrolló con los Ingenieros de la UNER que fueron a Gualeguaychú y afirmaron que no había en Entre Ríos casos confirmados de intoxicación con agrotóxicos.
Evidentemente no hicieron bien los deberes (ver la Insoportable Levedad de los Ingenieros de la UNER) porque yo tengo en mi poder el diagnostico de la Junta Médica que me otorgó por ese motivo la Jubilación y también el que me hicieran del mismo tenor los médicos de Puigari.
Leí en la página que ira el Dr. Carrasco a Gualeguaychú a dar una charla, espero poder ir para dar mi testimonio.
Gracias por el tiempo que se tomen en leer mi carta
Un abrazo y sigamos todos luchando contra el flagelo de los agrotóxicos
Fabián Carlos Tomasi
