El camino que ha recorrido Gualeguaychú en el desarrollo de esta epopeya que lo encuentra como protagonista, ha ido marcando hitos notables, pero ninguno de la magnitud ni de la repercusión que tiene haberle arrancado al Tribunal Internacional de La Haya la declaración de la violación del Tratado del Río Uruguay.
En el trayecto Gualeguaychú quebró, el voto unánime de sus jueces, y permitió conocer que dentro del Tribunal, algunos opinaron que no sea ha respetado el Principio Precautorio.
Desde el inicio de la historia, el trabajo de la asamblea ha sido enorme, muchos conservamos en la retina, grabadas las imágenes de aquellas primeras reuniones en la Cancillería, en presencia del entonces Canciller Rafael Bielsa, cuando sus abogados, pontificaban con una actitud displicente y de gran soberbia, que…“por ahora nada se puede hacer, tenemos que esperar que comience a funcionar y entonces ver si efectivamente contamina”.
Quienes integraban entonces nuestro equipo legal, con paciencia y humildad, refutaban uno a uno los equivocados argumentos de estos profesionales, ignorantes por ejemplo, del Principio Precautorio y de la historia del desarrollo del conflicto.
Finalmente, nuestra cancillería, aceptó la opinión de la ACAG y luego de interminables reuniones de trabajo, se elaboró la estrategia legal, y hay que decirlo, aunque para algunos suene desmesurado, diseñada básicamente en las posiciones de nuestros profesionales, que obligó al majestuoso tribunal a reconocer la ilegalidad de la instalación de BOTNIA y la violación, por parte de Uruguay, del tratado.
Pero durante de todo el desarrollo del conflicto, Uruguay sostuvo con firme altanería, que ellos eran escrupulosos respetuosos de la ley, a diferencia de los Argentinos, que incluso debimos sufrir el agravio gratuito proferido por el patético, entonces presidente, Battle, que se permitió afirmar enfáticamente que…”todos los Argentinos son unos ladrones”, para luego dar vergüenza ajena con sus ridículas lágrimas frente a la televisión local, cuando vino a pedir perdón. Por favor, si alguien se lo cruza al ex presidente por ahí, pregúntele, de parte nuestra, finalmente quienes eran los delincuentes.
Pero esa invocación acerca de que el Uruguay es respetuoso de la Ley y nosotros los infractores, fue la que alimentó las posturas Orientales, durante todo el conflicto.
En su desarrollo, Uruguay afirmó que ellos eran estrictos en el cumplimiento de las leyes y que jamás de los jamases habían violado el tratado de marras.
Hoy se sabe la verdad: los que están en la ilegalidad son Uruguay, BOTNIA y Finlandia, porque violaron el Tratado Internacional del Río Uruguay, firmado en 1975, y la protesta social de Gualeguaychú que se expresa en el corte de ruta, es mas que prudente frente al verdadero delito internacional cometido por los orientales.
Después tuvimos que sufrir el cinismo de Tabaré Vázquez, que primero, durante la campaña, prometió independencia frente a los poderes económicos internacionales y denunciaba a los países del norte rico que venían a contaminarnos, para después dar una vuelta de campana y, misteriosamente, hasta que se devele la verdad, hacerse fanático socio y cómplice de estos capitales contaminadores y saqueadores.
A Vázquez le cabe también el oprobioso mérito de haber instalado el conflicto en el terreno del chauvinismo más despreciable, exactamente como deseaban los expertos en marketing de esta miserable empresa.
Hoy se sabe la verdad: nosotros siempre estuvimos en la legalidad y los políticos charruas, condujeron el conflicto a la ilegalidad y al callejón sin salida del patrioterismo, a la fábula del pequeño país agredido por el hermano mayor
Ahora le toca el turno a Mujica, que con su parada de pajuerano pícaro y sobrador, pretende que aceptemos que la planta “ya está y no se puede mover”.
Y una vez más mandan el conflicto por un callejón sin salida.
Ahora más que nunca, sabemos que nuestros derechos han sido violados reiteradamente, y que teníamos y tenemos razón:
No vamos a aceptar que nos vengan con el cuento del “monitoreo conjunto”.
El fallo determina que ambos estados deberán efectuar el control, pero nosotros sabemos de las dificultades que ponen Botnia y Uruguay, cuando se trata de este tema.
No nos olvidamos, y solo a modo de ejemplo, el bloqueo de los representantes orientales en la CARU, a la autopsia de las aves que murieron sobre el área de frontera cuando recién comenzó a operar la planta.
Presidente Mujica: nunca vamos a aceptar que la instalación de esta empresa clandestina, es un “hecho consumado” como Usted pretende.
Botnia finalmente se tendrá que ir del Río Uruguay, ahora mas que nunca ha quedado demostrado que es una fábrica ilegal y clandestina.
Cuanto mas demore Uruguay en tomar la desición que lo volvería a mostrar un país soberano, y no un país gobernado por cómplices y sometidos a los designios de los países del norte rico que nos quieren trasladar su carroña, mayor será el daño que ocasionará a la región y a la relación de dos pueblos que jamás deberían haber quedado prisioneros de la insensatez de sus gobernantes.
Presidente Mujica, Usted tiene la palabra.
2 Comentarios »
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reflexionando acerca del conflicto con Uruguay, la protesta a través del corte del puente debe proseguir, porque es la única forma de salvaguardar el medio ambiente, teniendo en cuenta que el ex presidente Kirschner, en su visita a Gualeguaychu califico al conflicto como una causa nacional, de ninguna manera los funcionarios del gobierno han defendido, a través de cancillería los intereses en materia ecológica y ambiental, y en su momento ante la negligencia de apelar ante la justicia cuando gobernaba Duhalde, en estos momentos le cabe una demanda a los funcionarios de turno, y si verdaderamente se considera una causa nacional, se debería romper las relaciones bilaterales y cerrar la frontera con todo el intercambio económico, comercial, turístico, cultural, como ocurrió en la época de Perón, que le suspendieron el suministro de energía, ha llegado el momento que se están agotando las instancias, el fallo de la corte internacional de la haya, es totalmente inaceptable,y como medida precautoria la corte debería suspender la producción de la planta hasta convocar a las partes mediante grupos de técnicos especialistas y analizar mediante un monitoreo conjunto y luego de acuerdo a los resultados pronunciarse si se puede o no proseguir con los análisis y evaluaciones, espero que sepan reflexionar sobre el caso para un futuro mejor.-
Miren lo que encontré, se acuerdan de los amigos de Green Cross, siguen haciendo de las suyas ahora en Santa Cruz
http://www.opisantacruz.com.ar/home/2010/05/13/greenpeace-senalo-graves-errores-y-omisiones-en-el-informe-de-green-cross/9030